
La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una movilización nacional para este jueves 30 de abril, con amplio respaldo sindical y un escenario de funcionamiento dispar en el transporte y otros servicios esenciales. La protesta, que se realizará en la antesala del Día del Trabajador, tiene como eje principal el rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno y la pérdida sostenida del poder adquisitivo.
Aunque no se trata de un paro general formal, la central obrera advirtió que la medida podría profundizarse si no obtiene respuestas concretas por parte de la gestión de Javier Milei. La jornada estará marcada por una fuerte presencia en las calles y posibles interrupciones parciales en distintas actividades, según el nivel de adhesión de cada gremio.
En este contexto, la CGT articula la protesta junto a sindicatos estatales y sectores vinculados a la CTA, en defensa de los derechos laborales, frente al avance de políticas que consideran regresivas para los trabajadores. Entre los principales reclamos también se encuentran la inflación, el deterioro salarial y el desmantelamiento de organismos públicos considerados esenciales.
La movilización se da además en medio de una creciente tensión entre el sindicalismo y el Gobierno nacional. Uno de los puntos más sensibles es el reciente fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, que determinó que la causa impulsada por la CGT contra el Estado debe tramitarse en ese fuero y no en la Justicia laboral.
La resolución, firmada por los jueces Rogelio Vincenti y Marcelo Daniel Duffy, representó un revés para la central obrera en su intento por frenar la aplicación de la reforma. El tribunal sostuvo que el caso involucra cuestiones federales, como la validez de una ley sancionada por el Congreso, por lo que corresponde su tratamiento en el ámbito contencioso administrativo.
