
El efecto Milei no para y se materializa en el cierre de cientos de fábricas en todo el país.
El contexto de cierre de fábricas históricas golpea duro a la industria nacional. La conocida empresa textil Alal SAFICI cerró la fábrica para siempre y dejó sin trabajo a 260 empleados luego de atravesar “el momento más complejo de la historia textil”.
La razón por la cual cerró la fábrica con sede en Villa Ángela, Chaco y en Goya, Corrientes, se debió a la “apertura indiscriminada de importaciones y contrabando de productos textiles”, explicó el dueño de la empresa Luis Alal.
Estos dos factore hacen que la “industria argentina no pueda competir” dentro de un “contexto económico adverso”, según dijo Alal a Agroperfiles, quien además habló de la caída del poder adquisitivode los consumidores argentinos.
Sobre los reclamos de la fábrica textil que tenía 111 años de trabajo se sumó la aparente falta de control de importaciones, que luego afectó el flujo financiero de la compañía, que se agravó por un “profundo deterioro de la cadena de comercialización y cobranzas del sector”, indicaron.
A pesar de haber realizado producciones de telas con mayor valor agregado y de mayor calidad, que permitió la exportación de estos productos, desde la empresa se lamentaron no haber podido revertir el escenario de cierre.
