
La motosierra del Gobierno Nacional continúa generando despidos de trabajadores, dejando un saldo de 30 empresas cerrando por día.
En este sentido, Alejandro Assumma del sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino, se refirió este miércoles al cierre de la fabricante de neumáticos Fate, que dejó a 920 trabajadores despedidos.
“Teníamos un acuerdo de no despidos hasta junio de este año, para ajustar la producción de la empresa”, y recordó que hace más de dos años la planta contaba con más de 1.500 trabajadores.
“Estamos reclamando la apertura de la fábrica. Los problemas económicos los tenemos los trabajadores no un holding empresarial tan grande como este”, sostuvo.
Consultado sobre la situación en otras fabricantes de neumáticos que tienen plantas en el país, como Pirelli y Bridgestone, indicó: “Mudaron la producción a otros países e importaron cubiertas y también redujeron personal”.
Assumma detalló que los trabajadores percibían un promedio de $1.200.000 por mes y hace 14 meses que no percibían aumentos salariales.
“Es una fábrica que tiene siete décadas y tiene atrás un holding enorme que hoy está teniendo buenas ganancias”, cerró.
Trabajadores afectados por el cierre de Fate protestaban este miércoles frente a la planta y reclamaban la intervención de la CGT.
El cierre llega tras una “invasión de cubiertas chinas” que alteró las condiciones del mercado.
En un breve comunicado, el Directorio de Fate explicó que los cambios en el entorno económico los obligan a encarar el futuro desde un enfoque diferente, tras haber sido pioneros en el abastecimiento de neumáticos radiales y mantener una fuerte presencia exportadora.
Sin embargo, la empresa ya había advertido en mayo de 2024 sobre una pérdida de competitividad insalvable.
Entre los factores críticos mencionados figuran:
Asimetrías escandalosas en el comercio exterior frente a productos importados.
Una abusiva sobrecarga impositiva y restricciones cambiarias.
Elevada conflictividad gremial y baja productividad laboral.
La situación de Fate se enmarca en un contexto crítico para el sector.
A mediados de 2025, un récord histórico de importaciones —con el ingreso de más de 860.000 cubiertas en un solo mes— obligó a las marcas nacionales a reducir sus precios hasta un 15% para intentar competir, una estrategia que resultó insuficiente para sostener la estructura productiva local.
El destino del predio de 40 hectáreas en San Fernando, con capacidad para producir 5 millones de cubiertas anuales, es aún incierto.
