
Circula en redes sociales una fake news que muestra a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner emitiendo una supuesta declaración hecha el 28 de diciembre de 2012, cuando ocupaba el cargo de Presidenta de la Nación. El posteo le atribuye la siguiente frase: “Compramos 26 aviones hidrantes por 57 millones de pesos. ‘A los que quieren provocar incendios, acá tienen un brigadista’. Y aunque esta información es falsa, ante los recientes incendios en la Patagonia, la fake news volvió a salir del placard en manos de las huestes libertarias para tratar de diluir la total ausencia del Gobierno Nacional frente al avance del fuego.
En este sentido es necesario destacar que el desfinanciamiento de Parques Nacionales, el abandono de un proyecto clave que estaba finalizado al 80% y la negación del cambio climático quitaron capacidad de prevención y respuesta ante la tragedia. Y ante el brutal impacto de la realidad, desde el aparato de comunicación oficial optaron por la estrategia de operar en la opinión pública reflotando una fake news, apelando al natural corrimiento del sentido común de su construcción de sentido.
La declaración, 14 años después ya es parte de la posverdad natural en el universo narrativo de las redes sociales, refiere a un acto en la Casa Rosada donde la entonces presidenta destacó la entrega de nuevos camiones autobombas. Sin embargo, Fernández de Kirchner no dijo que el Estado nacional los compraría.
Juan José Mussi, quien se desempeñaba en ese momento como secretario de Ambiente, señaló que los aviones hidrantes “se alquilaban según la demanda”, y que esos alquileres “se renovaban todos los años”. “Nunca se compraron aviones, sino camiones, que en su mayoría se entregaban directamente a los municipios”, agregó el ex funcionario.
Además, si se considera que cada aeronave costaba aproximadamente entre US$1 y US$1,5 millones, los más de $50 millones anunciados por Fernández de Kirchner hubieran alcanzado, según el promedio anual de 2012 del valor del dólar ($4,55), para comprar alrededor de diez aviones hidrantes, y no los 26 que se indican en la publicación viral, tal como destaca este artículo del medio Todo Noticias.
En la misma línea, Walter Jungwirth, jefe de la Brigada Nacional del Plan Nacional de Manejo del Fuego (PNMF), sostuvo que desde la creación del PNMF en 1996, “siempre se alquilaron” las aeronaves para luchar contra los incendios.
“Si se compraran las aeronaves, el Estado debería generar un área específica que se encargue del buen funcionamiento de los aviones, responsabilidad que hoy en día recae en las empresas contratistas”, advirtió Jungwirth.
Así, un informe de 2013 de la Auditoría General de la Nación (AGN), evaluó el desempeño del Plan Nacional de Manejo del Fuego desde 1996 hasta diciembre de 2012 y sostuvo: “El PNMF no cuenta con medios aéreos propios -aviones y helicópteros-. La contratación se lleva a cabo a través del mecanismo de licitación pública por el plazo de un año, aunque puede ser extendida por un año más. Asimismo existe un convenio interadministrativo que permite la contratación de medios del Ejército”.
Específicamente, en el año en el que se le adjudica a la actual vicepresidenta haber hecho esa declaración, el presupuesto del Plan Nacional del Manejo del Fuego tenía fondos por $70 millones. Si bien los datos oficiales disponibles no permiten conocer con exactitud en qué se gastó ese dinero (la página del Ministerio de Hacienda de la Nación no desglosa esa información), sí se puede saber qué hizo el organismo encargado de la aplicación del Plan, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Según explicaron a Chequeado desde la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), los datos de dicho Ministerio revelan que la Secretaría gastó más de $50 millones en “Servicios no personales” (principalmente alquileres), mientras que en “Bienes de uso”, dónde entraría la compra de maquinaria (como, por ejemplo, los aviones), sólo usó $5 millones.
